Ni el Photoshop es la herramienta perfecta
Nadie a sabido decirme si existe un atajo de teclado que lo haga, si en algún lugar recóndito del programa se puede cambiar, si lo están guardando para dios sabe que versión el dia de mañana… en fin, para mi sigue siendo una de las cosas que jamás entenderé de un programa tan querido para mi como el Photoshop.
Igual algún avispado lector ha podido adivinar de que estoy hablando, en cualquier caso no alargo la intriga; ¿alguien sabe si es posible hacer visible esa parte exterior al tamaño del lienzo?, si, esa que aparece en gris y que nos oculta las partes de los objetos que se quedan fuera de los límites del documento.
Yo aún no lo entiendo, igual es que no se puede o que no he sabido jamás dar con ello, el caso es que a todo el mundo que le he preguntado nunca ha sabido decírmelo, es más, me he encontrado con personas con la misma pregunta.
Algunos me dirían que para que narices lo quiero, que si el photoshop ha sobrevivido todos estos años sin ello siendo el programa más extendido en el mundo para trabajar con imágenes, porque iban a preocuparse por ello. Puede ser, puede que sea una manía mía querer ver todos los objetos con los que estoy trabajando y descubrir donde coño he puesto esa capa tan pequeña que ya no logro ver por ningún lado ni aunque habilite los controles de transformación.
No se vosotros pero yo aún no he encontrado el programa con el que diga ya no necesito ningún otro, cierto es que con el tiempo han mejorado muchísimo y cada vez es más fácil perderse en la cantidad de opciones y novedades que traen en cada nueva versión.
Además luego cada uno tenemos nuestras manías, solemos ser bastante impermeables a los cambios, aunque el cambio implique ahorrar muchas veces tiempo y esfuerzo, a ver si os suena esto;
-Si, lo he probado y la verdad es que es una herramienta genial pero es que yo con mi forma de hacerlo aunque tarde más estoy mucho más a gusto.
Tanto a mi como a todas las personas del estudio nos pasa con frecuencia, algunos incluso se resisten a pensar que el Freehand desaparecerá.
Al final el trabajo diario delante del ordenador se reduce a trabajar con aquello con lo que nos sentimos más agusto, independientemente de si es lo mejor, lo más fácil de usar o lo más nuevo, yo personalmente cada vez quiero menos complicaciones y empiezo a ver pasar las nuevas versiones de los programas sin inmutarme.
Pues con todo, cuando un servidor ha exprimido tanto un programa, ha pasado tantas horas delante de él (y lo que le queda), se sigue maravillando día a día de las posibilidades que tiene y no deja de alabarlo cada vez que algo sale bien, echa mucho de menos que ese abismo gris que oculta irremediablemente todo lo que allí se encuentra se haga visible, al fin y al cabo si el resto de los programas lo permiten no creo que sea tan difícil…
Anibal de la Fuente.